Bloguera: Laura Mora
“Flor de cayena, flor de mi llano, flor de verano, flor de mis penas, flor de cayena de mi sabana eres rojita como una llama como la corocorita que vuela por la sabana lo mismo que el marañón madurito de la rama, como los labios, los labios, los labios de aquella dama”
Extracto de la canción llanera Flor de Cayena
Recientemente, me encontré con una clase de cayena en Centroamérica y me sorprendí muchísimo. Recuerdo que dije: “¡Ay, esta es la flor típica del Llano! Qué curioso que también se dé por acá.” Estaba gratamente sorprendida, porque es una de mis flores favoritas. Desde mi ignorancia, siempre había pensado que, al ser la “flor típica” de los Llanos Orientales, también era originaria de esa región. Pero no, no es así. Hace poco aprendí un poco sobre la historia de esta hermosa flor, tan querida en la cultura llanera, y quiero compartirles algo de lo que investigué.
Su nombre científico es Hibiscus rosa-sinensis, pero también se le conoce como rosa de China —y no por nada, ya que es originaria de Asia—. En este lado del mundo, sin embargo, la llamamos cayena, amapola o hibisco. Es la flor nacional de Malasia y también del estado mexicano de Tabasco. En Colombia, tiene el título de flor oficial en ciudades como Barranquilla, Barrancabermeja y Girardot. ¡Toda una reina de las flores! Una auténtica conquistadora de América.
En algunas regiones de España, el hibisco es muy apreciado por su sabor en infusiones. Si usted la tiene en casa, ¡úsela! Además, la infusión se pondrá del color de la flor que tenga la suerte de tener: roja, rosa, naranja… Como si fuera poco, en la medicina china tradicional se utiliza como analgésico (¿No me creen? Pásense por Amazon y busquen: el té de hibisco. Es una joyita en el mundo healthy). Cuando me enteré dije… ¿Cuánto tiempo la desaproveché? Debí habérsela robado más seguido al jardín de mi vecina… y no solo para hacer bolitas de colores o escribir en las piedras con sus pétalos, que era para lo que la usaba de niña.
Pues es que, en los Llanos, la vemos florecer en arbustos altos —entre 2 y 5 metros de altura— llenos de colores: amarillas, rosadas, fucsias, moradas, pintadas de colores y más. Mis favoritas: las que eran rosadas con blanco. Quizás su característica más encantadora es que sus pétalos se forman en una especie de espiral. Sus hojas son alargadas y grandes, y tiene estambres largos con puntitos amarillos en los pistilos (¡seguro ya la recordaron, porque esos punticos amarillos son los que más recordamos!).
Y el dato que más sentido hará para muchos: esa es la flor que adorna los trajes llaneros. ¿Ya se acordaron? Es la flor que ponen en el cabello de la mujer que baila joropo. Aunque algunas flores ahora son diferentes, originalmente la decoración del cabello se inspira en una cayena. Es la flor del joropo. Incluso encontré que existe una agrupación llanera conformada por mujeres que lleva por nombre “Cayena”.
Espero que hayan disfrutado un poco el dato curioso de hoy sobre nuestra querida Cayena y ya lo saben: la cayena no solo es nuestra flor típica, sino que también tiene muchísimos usos ornamentales y gastronómicos ¿Qué tal si decoras tu próxima ensalada con una flor de cayena? ¿O te animas a preparar una aromática de cayena con chía? Ideas fancy para subirle el nivel a cualquier plato y dejar sorprendida a la visita y contarles que en el llano la queremos mucho a la Señora de las flores. Ahí les dejo el reto.
Referencias:
iNaturalist. (s.f.). Hibiscus rosa-sinensis. iNaturalist Colombia. Recuperado el 23 de junio de 2025, de https://colombia.inaturalist.org/taxa/62876-Hibiscus-rosa-sinensis
