Escrito por: Juan Ramos
En las regiones de la Orinoquía y la Amazonía colombianas, caracterizadas por su notable biodiversidad y riqueza natural, se presenta una dicotomía significativa: elevadas tasas de desempleo que afectan particularmente a la población juvenil. Por consiguiente, resulta pertinente analizar las cifras y explorar las estrategias propuestas para mitigar el impacto de esta situación en dichas regiones.
Una noticia publicada en Portafolio el 16 de agosto del 2022 menciona que, en el primer semestre del año 2022, la región que comprende los departamentos de la Orinoquia (Arauca, Casanare, Vichada) y la Amazonia (Amazonas, Guainía, Guaviare, Putumayo, Vaupés), junto con la región insular (San Andrés), presentó la mayor tasa de desempleo en Colombia, con un 15,8%. Esta tasa representó una caída frente al dato del segundo semestre de 2021 (16,1%), según reveló el DANE en su medición semestral por regiones del mercado laboral [1].
Como se puede analizar, en general, la Orinoquía y la Amazonía tenían la mayor tasa de desempleo en Colombia. Surge entonces la pregunta: ¿Y los jóvenes dónde entran en esta estadística? Pues bien, el análisis anterior sirve como un preámbulo para introducir que estas regiones han tenido tasas de desempleo altas desde 2022. A continuación, se presentarán informes de años más recientes enfocados en la juventud de estas regiones, para entender mejor la situación del desempleo en este grupo poblacional específico.
Un análisis titulado «Transición de la educación al trabajo: ¿Dónde están los jóvenes de hoy?», desarrollado por la Dirección de Planeación y Efectividad Institucional de la Universidad del Rosario en colaboración con el Centro de Estudios para la Competitividad Regional (SCORE) y publicado en 2024, revela altas tasas de «ninis» (jóvenes que ni estudian ni trabajan) en los departamentos de Vaupés (58.78%), Amazonas (57.61%), Arauca (56.66%), Vichada (55.93%), Putumayo (55.40%), Casanare (47.70%) y Guainía (47.23%). Esto es preocupante porque entre los 18 y 24 años es crucial desarrollar habilidades y lograr la inserción en el mercado laboral, sugiriendo que existen barreras significativas para que estos jóvenes participen en actividades educativas o laborales, lo que podría afectar su futuro económico y bienestar social [2].
La Orinoquía y la Amazonía son regiones muy biodiversas con vastos recursos naturales, que, aunque enfrentan problemas asociados a la deforestación, ganadería extensiva, minería ilegal y falta de infraestructura, cuentan con la oportunidad de promover la economía forestal, los negocios verdes y el fortalecimiento de reservas naturales a través del turismo y la bioeconomía [3].
Por ello, surge la pregunta: ¿por qué no se generan oportunidades laborales para los jóvenes en regiones tan biodiversas y ricas en recursos? La respuesta exige impulsar y promover tanto la educación como el empleo en la Amazonía y la Orinoquía colombiana. Estas zonas, con su riqueza en selvas, ganadería, turismo y otros sectores, tienen el potencial de dinamizar la economía local y de convertir a los jóvenes en pilares de productividad y generadores de nuevas oportunidades.
Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado en 2023 bajo el título “La creación de empleos verdes para los jóvenes indígenas en Colombia”, resalta la importancia de considerar la vocación del suelo como punto de partida para generar oportunidades laborales. El hecho de que muchos resguardos indígenas se encuentren en áreas de conservación prioritarias abre la posibilidad de impulsar iniciativas orientadas a la protección de bosques y ecosistemas. Un ejemplo de ello se observa en departamentos como Cauca, Huila, la Amazonía y la Orinoquía, donde estas propuestas pueden materializarse en empleos relacionados con la conservación forestal, la producción sostenible de cultivos comerciales, el aprovechamiento responsable de maderas y la prestación de servicios de educación ambiental [4].
En conclusión, la Orinoquía y la Amazonía colombianas enfrentan grandes desafíos, entre ellos las elevadas tasas de desempleo juvenil (particularmente entre los llamados “ninis”), así como los obstáculos para lograr un desarrollo sostenible debido a la deforestación, la minería ilegal y la carencia de infraestructura. No obstante, estas regiones también ofrecen un amplio potencial para transformar su realidad mediante la promoción de empleos verdes, la conservación de los recursos naturales y el fortalecimiento de la bioeconomía. Estrategias como el desarrollo de la economía forestal, la consolidación de negocios verdes y el impulso al turismo sostenible en áreas de conservación pueden convertirse en motores de cambio. De esta manera, no solo se generan oportunidades para los jóvenes, sino que también se promueve su papel como agentes activos en la protección del medioambiente, contribuyendo a la construcción de un futuro más próspero, equitativo y sostenible para las comunidades locales.
Referencias:
[1]Portafolio. (16 de Agosto de 2022). Región central tuvo el menor desempleo en el semestre. Obtenido de Portafolio : https://www.portafolio.co/economia/empleo/desempleo-en-colombia-region-central-tuvo-el-menor-desempleo-en-el-semestre-569619
[2]Universidad del Rosario. (2024). Transición de la educación al trabajo: ¿Dónde están los jovenes de hoy?.
[3]Semana. (28 de Junio de 2024). Amazonía y Orinoquía: entre la conservación y el desarrollo. ¿Cómo impulsar su crecimiento sostenible? Semana.
[4]OIT. (2023). La creación de empleos verdes para los jóvenes indígenas en Colombia. Bogotá.